jueves, 5 de marzo de 2015

QUIRÓFANO WAIBI


ERA & WHIP: La punta del Iceberg

Este artículo hace referencias entre otros, a:
  • Introducción a principios básicos de las fórmulas de WAIBI SABERMETRIC SYSTEM.
  • Análisis algorítmico y conceptual del ERA. Actualización de su fórmula.
  • Inconsistencias de las Reglas de Anotación falsean enormemente la veracidad del ERA.
  • Carreras Fantasma (Ghost Runs) y Carreras Circustanciales (Circunstancial Runs), las mejores aliadas de los malos pitchers.
  • Análisis algorítmico y conceptual del WHIP. Actualización de su fórmula.
  • La Bases por Bola Semintencionales, y el Strike Out con Wild Pitch, datos "fantasma" y "circunstancial" respectivamente, en el cálculo del WHIP.
  • El ERA y el WHIP no se complementan. Tablas comparativas de los 20 mejores lanzadores en MLB 2014, según ERA, WHIP y el PSIP.
Uno de los grandes problemas de las estadísticas en el Béisbol, es que algunos parámetros tradicionales (aún muy usados) fueron diseñados para evaluar algo, que la estructura de su fórmula no logra expresar. Aunque al dejar fuera variables fundamentales, el resultado se hace confuso e incompleto, su “uso práctico” y fácil entendimiento por managers, entrenadores y fans, las "legitiman" como altamente confiables. Sin embargo, por su debilidad conceptual, muestran MUY FRECUENTEMENTE como jugadores capaces a algunos que no lo son, y a otros que lo son, no.
Ese es el caso, entre otras, del ERA y el WHIP, dos herramientas utilísimas durante décadas, pero ya arcaicas para medir la efectividad de un lanzador. Antiguamente había más diferencias entre la calidad de los equipos, y estas imprecisiones no tomaban tanto peso. Sin embargo, después de la internacionalización de las estrategias, tácticas, sistemas de entrenamientos y habilidades técnicas de las escuelas de más alto nivel competitivo, (principalmente la estadounidense y la japonesa) el margen de calidad entre los jugadores se ha cerrado enormemente. Por tanto, será cada vez más importante hacer una selección cuidadosa si se aspira a la victoria.

ERA

Aunque muchos Sabermétricos importantes han desarrollado variaciones más funcionales de esta fórmula, buscando acercarse lo más posible a la verdad, considero que la aplicación del ERA tiene más valor como dato histórico general, que como herramienta de selección. Su invención se remonta a fines del siglo XIX, y se le atribuye al escritor e historiador inglés Henry Chadwick, el padre fundador de las estadísticas en el Béisbol, quien creó también , entre otros, la primera hoja de anotación, el box score, y la fórmula del AVG. En la época que referimos, no existían antecedentes estadísticos en este deporte, y
Chadwick se inspiró en los del cricket, que si bien es un deporte con ciertas complejidades, no tiene por mucho las del Béisbol.  

CIENCIA Y BÉISBOL


La Ciencia y el Béisbol podrían crear el Jugador Natural Máximo

El Beisbol y la Ciencia. Antecedentes que han limitado el desarrollo de la comprensión total del Béisbol. Detalles generales del nuevo BASEBALL WAIBI SABERMETRIC SYSTEM. 

Este artículo hace referencias entre otros, a:
  • De la primera curva al Gyroball: la Ciencia sube el techo del Béisbol.
  • Es posible crear al Jugador Total.
  • El cubano Yuliesky Gourriel: su paso por los Industriales de La Habana pudo haber sido el catalizador para su despertar internacional. Sus marcadas deficiencias técnicas limitan su éxito ante pitchers de mayor calidad. (Diagrama comparativo básico con otros sluggers cubanos).
  • ¿Las curvas “rompen” o es solo una ilusión óptica? Razones para frotar una pelota.
  • Introducción a los principios básicos de WAIBI SABERMETRIC SYSTEM.
  • El Concepto del Indice de Selectividad Waibi aplicado al Fútbol, podría arrojar luz en disputa Messi-Cristiano Ronaldo por el mejor futbolista de la década.
El béisbol es el único deporte con todo un libro de reglas, y es debido a la cantidad de situaciones y variables que se manejan en un partido. El practicante de béisbol (jugador, manager, entrenador) GENERALMENTE pondera su experiencia basado en las miles de situaciones del juego que ha vivido y resuelto a lo largo de su vida, por tanto, conoce cuál es el fin que persigue cada jugada, y cuál es la acción que debe ejecutar ante un número reducido de posibilidades y variables. Esta valiosísima experiencia, si le ha llevado al éxito anteriormente, le hace ver en la estadística un arma secundaria para su aspiración a la victoria. De ahí, que a pesar del desarrollo de la Sabermetría, continuará utilizándola mínimamente, sin esforzarse mucho por comprenderla a fondo.  
 
Por su parte el estadístico o sabermétrico es FRECUENTEMENTE un pensador por encima del promedio, con buenas notas académicas y una comprensión matemática al menos estándar. Sin embargo, mira el juego (nunca intencionalmente) como una combinación de números y fórmulas que aplica a las cuestiones generales que ha aprendido, casi siempre como público. Generalmente, el sabermtrico no conoce cuál es el razonamiento del atleta ante cada situación, qué persigue, qué le pasa por la mente. Así, ninguna de las dos partes conoce a profundidad la otra. 
 
En el concepto primario del deporte universitario de los Estados Unidos se defiende la idea del atleta-pensandor, un hombre que pueda multiplicar su efectividad al comprender ambos mundos. Este tipo de simbiosis, ha sido perfectamente probada en su máxima expresión por los increíbles monjes Shaolín, al vincular el entrenamiento físico extremo, el crecimiento espiritual y la filosofía en el mismo guerrero, motivos por los que se considera un Arte Marcial y no un deporte. Desgraciadamente, con el tiempo, el Béisbol Universitario no concretó su propio concepto, y priorizó la búsqueda del talento físico en detrimento del intelectual, pues una manera efectiva de publicitar y financiar las universidades, es vencer los torneos deportivos de la categoría. Contradictoriamente, esa misma mirada económica a corto plazo, es la que ha impedido al Béisbol ser un deporte económicamente más rentable a largo plazo.
 
Imaginemos un jugador que (como un practicante serio del kung fú) pudiera mantener la calma en cualquier momento del partido, concentrado al máximo y con la capacidad de leer los gestos y emociones de su contrario, y predecir de ahí sus intenciones, y elegir con precisión la vía más efectiva para dominarlo. Siempre anticipará a su contrario. Eso es el Jugador Total. Un excelente modelo para iniciar podría ser Ichiro Susuki, posiblemente el jugador más contrastante de la historia de la MLB. Sus enormes resultados no están basados en su somatotipo, fuerza natural u otras condiciones físicas; él es un maestro de la técnica, y es por ello que es más contundente que otros aparentemente con mejores condiciones para el Béisbol. Como un guerrero samurái con su espada, Ishiro logra sentir el bate como una extensión de su cuerpo. Pero nadie nace con esta virtud; el bateador debe crear su propio vínculo espiritual con el bate, exactamente como el pitcher con la pelota. Para el jugador extremo, podríamos mezclar por ejemplo, Las condiciones atléticas de David Wright, la fuerza natural de Hank Aaron, y el vinculo total de Ichiro con el madero. Waibi Sabermetric System en su sitio de internet hablará de algunos procesos de aprendizaje que podrían ayudar a lograr este jugador, apoyados por la Ciencia y sus protagonistas. El camino más grande, empieza también por el primer paso: Entender el Arte de ser Imbatible.